“Soy el jefe”, dijo este miércoles el Presidente estadounidense, Donald Trump, al resto de líderes del G7, al llegar al tercer día de cumbre en Evian, a los pies de los Alpes franceses.
La sesión de trabajo consagrada a “relanzar un crecimiento económico equilibrado” estaba a punto de empezar, cuando Trump irrumpió en la sala, con sus homólogos del G7 y de los países invitados, como el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, ya sentados alrededor de la mesa.
El magnate de 80 años se detuvo brevemente al final de la mesa y les soltó: “I am the boss” (Soy el jefe), antes de tomar asiento con una amplia sonrisa a la derecha del anfitrión, el Presidente francés, Emmanuel Macron.La declaración provocó algunas risas. Donald Trump aprovechó el momento para estrechar la mano de Macron, quien le preguntó en inglés cómo estaba.
