


Ante la falta de respuesta institucional y tras acumular tres semanas sin suministro eléctrico, un ciudadano recurrió a una ingeniosa manifestación para visibilizar su problemática: acudió a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cargando su propia licuadora para preparar una salsa utilizando el flujo eléctrico de las dependencias oficiales.
El afectado externó su molestia al señalar que ha presentado los reportes correspondientes y acreditado el pago oportuno de su recibo, sin que hasta el momento el personal técnico acuda a reestablecer la energía en su domicilio.
”Tres semanas sin luz. Son buenos para cortarla, pero para ponerla…”, recriminó con indignación durante su manifestación.
A pesar del tono irónico del acto, el usuario remarcó que su demanda responde a una necesidad elemental dentro del hogar, añadiendo con sarcasmo ante los presentes: “No quiero molestar a nadie, simplemente dos cosas nomás no tengo: no tengo vergüenza y no tengo luz”.
Antes de retirarse de las sucursales, el inconforme advirtió que, de no obtener una solución definitiva en un plazo de 24 horas, regresará a las oficinas para hacer uso de los enchufes con su lavadora de ropa. La singular protesta ha generado múltiples reacciones en redes sociales, donde usuarios coinciden en el malestar por los retrasos en la atención a clientes por parte de la empresa paraestatal.
