Gobernación Municipal aseguró que Rubens Caps recibió dos advertencias antes de ser clausurado; desde el Gobierno de Chihuahua capital rechazaron la versión del alcalde juarense y le respondieron con todo.
La confrontación política entre Cruz Pérez Cuéllar y el gobierno de Marco Bonilla sumó un nuevo capítulo este fin de semana, ahora por la clausura de un establecimiento comercial en la avenida Niños Héroes, en la ciudad de Chihuahua.
Luego de que Pérez Cuéllar acusara públicamente que el cierre de Rubens Caps habría ocurrido por motivos políticos tras una visita suya al establecimiento, el Gobierno Municipal salió a desmentirlo y aseguró que la clausura respondió exclusivamente al incumplimiento de disposiciones relacionadas con el libre tránsito peatonal.
De acuerdo con Gobernación Municipal, inspectores acudieron al negocio tanto el jueves como el viernes debido a la instalación de carpas sobre la banqueta, las cuales obstruían el paso en una zona de alta afluencia y cercana a paradas del transporte público.
La autoridad sostiene que en ambas ocasiones se pidió al propietario retirar las estructuras y liberar el derecho de paso, pero ante su negativa finalmente se colocaron los sellos de clausura.
Pero la respuesta no se quedó en la explicación administrativa.
La vocera del Gobierno Municipal, Mariana de Lachica, elevó el tono y lanzó directamente contra el alcalde juarense:
“Debe querer el exalcalde Cruz que las calles de Chihuahua no tengan orden ni respeto por los peatones, como él acostumbraba gobernar”.
Pérez Cuéllar había calificado previamente como “cobarde” la actuación municipal y vinculó la clausura con su presencia en el establecimiento.
Desde Chihuahua le reviraron que el gobierno municipal “no está pendiente de la agenda ni de las visitas de los aspirantes políticos” y que su prioridad es mantener libres las banquetas, no registrar quién entra o sale de los negocios.
La clausura terminó convertida en pleito político
Lo que pudo quedarse en un procedimiento administrativo terminó rápidamente instalado en la arena electoral.
Y no es un dato menor.
Marco Bonilla y Cruz Pérez Cuéllar son hoy dos de los personajes con mayor exposición en la carrera anticipada rumbo a la gubernatura de Chihuahua en 2027, y prácticamente cualquier episodio entre los gobiernos que encabezan termina adquiriendo lectura política.
En esta ocasión, Cruz colocó sobre la mesa una presunta represalia política; desde el equipo de Bonilla respondieron negando cualquier persecución y cambiaron el terreno de la discusión hacia un concepto que el alcalde capitalino ha utilizado recurrentemente como bandera de gobierno: el orden.
La respuesta oficial cerró con una frase que deja claro que, a estas alturas, el intercambio ya tiene poco de administrativo y mucho de político:
“Las banquetas son para caminar, no para el negocio de nadie, ni para el show de nadie”.
La batalla rumbo a 2027 todavía no comienza formalmente, pero entre Chihuahua y Juárez cada vez quedan menos temas que no terminen convertidos en terreno de confrontación política.
