Ciudad Juárez, Chih.- Marco Bonilla también se metió al terreno político y lanzó una crítica directa al llamado “Plan B”, al advertir que la revocación de mandato no puede convertirse en una herramienta de conveniencia para el poder, sino que debe mantenerse como un derecho de la ciudadanía.
Durante su posicionamiento, el alcalde de Chihuahua sostuvo que ese mecanismo no le pertenece al Ejecutivo y que no debe manipularse con fines políticos. Bajo esa lógica, cuestionó que se pretenda mezclar el proceso con intereses partidistas o con cálculos electorales disfrazados de participación ciudadana.
Bonilla fue más allá y aseguró que Morena ya no carga hoy con el mismo nivel de respaldo que tuvo en la elección de 2024. Según planteó, la fuerza electoral del oficialismo ha venido bajando y eso explica, en parte, la intención de mover piezas que les permitan sacar ventaja en la boleta.
Incluso advirtió que incluir a la Presidenta en ese tipo de ejercicios podría alterar el terreno de competencia y abrir la puerta al uso de estructura política con una justificación aparentemente ciudadana. Por eso insistió en que ambos procesos deben mantenerse separados, si de verdad se quiere hablar de piso parejo y condiciones equitativas.
El mensaje de Bonilla fue directo: una cosa es abrir cauces de participación y otra muy distinta usar el aparato político para inclinar la cancha.
