CIUDAD DE MÉXICO – Lo que debió ser un ejercicio de apertura democrática en la Cámara Alta se transformó en un lamentable episodio de bajeza política. Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan, acudió al Senado de la República como invitada, solo para encontrarse con un coro de burlas encabezado por legisladores de Morena, quienes ignoraron la investidura de la munícipe y, peor aún, su reciente tragedia personal.
El grito de la discordia
A escasos metros de Quiroz, un grupo de morenistas comenzó a corear rítmicamente “¡Morón! ¡Morón!”, en referencia a Raúl Morón Orozco. El acto no fue una simple consigna partidista; fue una provocación directa. Cabe recordar que la alcaldesa ha señalado públicamente a Morón por presuntos vínculos relacionados con el asesinato de su esposo, Carlos Manzo.
La falta de sensibilidad fue evidente: mientras una mujer busca justicia por el homicidio de su compañero de vida, los representantes populares optaron por el uso del apellido del señalado como un arma de hostigamiento.
Juan Carlos Loera: La ambición por Juárez sobre la ética
Entre los rostros que se sumaron al escarnio destacó el de Juan Carlos Loera. El senador, quien ya tiene la mirada puesta en la alcaldía de Ciudad Juárez, parece haber olvidado que para gobernar una de las fronteras más complejas y lastimadas por la violencia de género en el país, se requiere, como mínimo, empatía y estatura moral.
Crítica: Resulta contradictorio —y alarmante— que un aspirante a administrar una ciudad que ha sido epicentro del dolor de las mujeres en México, participe activamente en la revictimización de una colega política. La actitud de Loera no solo es misógina por el contexto de poder, sino políticamente torpe: demuestra que su lealtad al “grupo” está por encima del respeto a las víctimas.
Noroña y la política del espectáculo
Al bloque de burlas se sumó Gerardo Fernández Noroña, cuya trayectoria ha estado marcada por la confrontación. Sin embargo, en esta ocasión, el nivel de cinismo alcanzó un nuevo mínimo. Validar el acoso verbal contra una mujer que denuncia un crimen no es “hacer política”, es degradar la tribuna más alta de la nación.
La indolencia legislativa frente al duelo de Grecia Quiroz, Juan Carlos Loera pone en vergüenza a Chihuahua
