
Ciudad Juárez, Chihuahua.– Revelaciones estremecedoras salieron a la luz este domingo durante la audiencia judicial en contra de Vianey Esmeralda H. G., madre del pequeño Eitan Daniel, quien perdió la vida tras sufrir una cadena de agresiones físicas y presunto abuso en un entorno descrito por las autoridades como una auténtica “casa del terror”.
Ante el juez, la mujer rindió su declaración y reconoció que no quería al menor, motivo por el cual —según sus propias palabras— lo golpeaba y sometía a maltratos constantes. Durante su testimonio, relató que el día de los hechos el niño se encontraba sobre una cómoda cuando, al intentar bañarlo, cayó y comenzó a convulsionar.
Lejos de buscar ayuda médica, la imputada aseguró que entró en pánico y decidió envolver al menor en una cobija y bolsas, para posteriormente deshacerse del cuerpo. De acuerdo con su declaración, recorrió aproximadamente 34 kilómetros utilizando distintos medios de transporte, entre ellos el sistema JuárezBus y un servicio de plataforma, hasta abandonar el cuerpo en un terreno baldío ubicado en el kilómetro 27.
El menor, de aproximadamente un año y medio de edad, fue localizado sin vida el pasado 10 de marzo de 2026. Los informes periciales revelaron que presentaba lesiones graves, entre ellas fractura de cráneo, ausencia de cuatro dientes, huellas visibles de golpes, así como indicios de abuso. Además, se documentó desnutrición severa, cicatrices antiguas, escoriaciones recientes y marcas que sugieren que habría sido amarrado durante largos periodos.
La causa de muerte fue determinada como traumatismo craneoencefálico severo, derivado de un fuerte golpe en la cabeza. Sin embargo, las autoridades subrayaron que no se trató de un hecho aislado, sino del resultado de una conducta reiterada de violencia.
Por estos hechos, Vianey Esmeralda enfrenta cargos por homicidio agravado y calificado, así como por inhumación y exhumación indebida de cadáver.
En tanto, el padre del menor, identificado como Brian Gabriel, no ha rendido declaración hasta el momento, debido a su condición de ciudadano estadounidense.
La audiencia fue declarada en receso alrededor de las 3:20 de la tarde de este domingo, mientras el caso continúa en desarrollo.
Este crimen ha generado profunda indignación social en Ciudad Juárez, al evidenciar no solo la brutalidad de los hechos, sino también las fallas en la detección oportuna de un entorno de violencia que, de acuerdo con las investigaciones, se prolongó durante meses.
