
CIUDAD JUÁREZ. – En un escenario donde la narrativa política suele chocar con la realidad social, la diputada local por Morena, Elizabeth Guzmán, se encuentra en el ojo del huracán tras hacer pública una donación de 40 mil pesos destinada al gobierno de Cuba, mientras ignora las peticiones de apoyo de ciudadanos en su propio distrito.
Bajo la consigna de que “nada humano le es ajeno”, la legisladora presumió en sus redes sociales haber atendido el llamado del expresidente Andrés Manuel López Obrador para apoyar a la isla caribeña. Sin embargo, esta “convicción y amor por los pueblos” parece no extenderse a los jóvenes talentos de Ciudad Juárez que buscan poner en alto el nombre de México.
El contraste de la indiferencia
Mientras la diputada celebraba su aportación económica, un ciudadano juarense acudió a sus plataformas digitales con una petición de auxilio urgente. El mensaje, cargado de esperanza pero recibido con silencio, solicitaba apoyo para un joven ajedrecista local que calificó para los Juegos Panamericanos en El Salvador.
”Lic, ¿no puede apoyarnos a un joven que va a una competencia a los Panamericanos de El Salvador a competir en Ajedrez? Es de aquí de Juárez y va a representar a México, necesitamos apoyo económico”, fue la petición del ciudadano que, hasta el momento, no ha recibido respuesta alguna por parte de la representante popular.
¿Ideología por encima del distrito?
La crítica no se centra en la libertad de la legisladora para disponer de sus ingresos, sino en la prioridad política que otorga a las causas ideológicas externas sobre las carencias inmediatas de sus representados. Para una funcionaria que llegó al cargo bajo la bandera de “primero los pobres” y el bienestar social, resulta paradójico que 40 mil pesos fluyan con rapidez hacia el extranjero, mientras que un deportista local debe “mendigar” atención para representar a su país.
Este episodio pone de relieve una desconexión creciente entre la agenda de los servidores públicos de la Cuarta Transformación en la frontera y las necesidades de una ciudadanía que ve cómo sus representantes prefieren la foto de la “solidaridad internacional” antes que el impulso al talento juarense.
Llamado a la congruencia
Guzmán cerró su publicación invitando a sus compañeros de movimiento en Juárez a sumarse a la causa cubana asegurando que “toda solidaridad cuenta”. No obstante, la ciudadanía se pregunta: ¿Cuándo contará la solidaridad para los juarenses?
La falta de respuesta al joven ajedrecista no es solo un descuido administrativo; es un mensaje político que sugiere que, para la diputada Elizabeth Guzmán, los problemas de casa pueden esperar, siempre y cuando haya una causa externa que rinda mejores dividendos en la narrativa oficialista.
