En el marco del brindis de honor celebrado la noche del lunes con la presencia de distintas personalidades del estado, el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, afirmó que la llegada de la Copa del Mundo a la capital representa mucho más que la exhibición de un trofeo: se trata de un símbolo que despierta emoción, identidad y sueños compartidos.
Durante su mensaje, Bonilla subrayó que recibir la Copa en Chihuahua tiene un significado especial para México, al tratarse de un emblema que conecta generaciones a través del fútbol, la memoria colectiva y la esperanza de volver a vivir una justa mundialista histórica.
El presidente municipal agradeció a José Borda, de Arca Continental; Mariana Torreggiani, de The Coca-Cola Company; al secretario de Turismo del Estado, Edibray Gómez, en representación de la gobernadora Maru Campos; así como a Vincenzo Laquinta, jugador FIFA, por hacer posible que este símbolo del balompié mundial llegara a Chihuahua capital.
Marco Bonilla expresó que la Copa del Mundo concentra emociones universales: recuerdos de grandes partidos, goles inolvidables, celebraciones históricas y también momentos de derrota que han marcado a millones de aficionados alrededor del planeta.
Señaló además que este trofeo encarna la ilusión de un país que está por vivir un hecho sin precedentes al convertirse en sede de una Copa del Mundo por tercera ocasión, pero también representa los anhelos de miles de niñas y niños que, al verla de cerca, imaginan algún día levantarla con sus propias manos.
